Quizá te has topado con el término liofilizado en más de un empaque de alimentos y el signo de interrogación aparece en tu mente, para despejar esta y otras dudas más te explico de qué va.
¿Qué es la comida liofilizada?
La liofilización es un proceso especial para deshidratar (quitar el agua) a los alimentos, permite la conservación a la temperatura ambiente durante largos periodos, adecuadamente protegidos del agua, luz y oxígeno.
Los productos liofilizados mantienen la forma y el color, a diferencia de los alimentos deshidratados convencionalmente. Además, el proceso de liofilización permite una retención alta del valor nutricional, el sabor y el aroma respecto a los procesos convencionales de deshidratación, de acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Al culminar el proceso de liofilización, el alimento se transforma en una estructura rígida que conserva la forma y el volumen, pero con peso reducido, preservando sus características nutritivas y organolépticas. Al hidratarse se recuperarán la textura, el aroma y el sabor original.

Pros y contras de la liofilización
VENTAJAS
- Valorización y potenciación de las producciones primarias.
- Ausencia de temperaturas altas, por lo que previene el daño térmico.
- Conservación, fácil transporte y almacenamiento de los productos.
- Inhibición del crecimiento de microorganismos, estabilidad microbiológica.
- Recuperación de las propiedades del alimento al rehidratarlo.
- Ausencia de aditivos y/o conservantes.
- Mantenimiento del valor nutricional del alimento.
DESVENTAJAS
- Largo tiempo de procesamiento.
- Alto consumo de energía, en algunos casos.
- Costo de inversión inicial alto.

Ejemplos de alimentos liofilizados
Los alimentos pueden ser liofilizados en diferentes formatos: cubos, deshilachado, tiras, picado, granulado o polvo, y luego pueden ser utilizados como ingredientes industriales en la fabricación de snacks, sopas instantáneas, salsas, caldos en polvo, caldos en cubos, cup noodles, puré instantáneo, mezclas para risotto, entre otros.
- Carne: Pechuga de pollo, pechuga de pavo, muslo de pollo, jamón, lomo.
- Frutas: Fresas, banana, ananá, moras, frambuesa.
- Vegetales: Espárrago, choclo, zanahoria, brócoli, coliflor, apio, papa, hongos, aceituna, espinaca, ajíes, arroz, arvejas, cebolla.
- Quesos: Queso Mozzarella, queso provolone, queso blanco.
- Otros: Café, sopas, zumos de frutas, levaduras, caldos, salsas, especias, champiñones.