El cóctel que nació de un retraso aéreo: Café Irlandés

El Café Irlandés no es solo una bebida para combatir el frío; es un ícono de la coctelería internacional que equilibra a la perfección la intensidad del café, la calidez del whisky y la suavidad de la nata. 

El origen del Irish Coffee un invento de necesidad

A diferencia de otros cócteles clásicos, el café irlandés tiene un certificado de nacimiento claro. Nació en 1943 en la base de hidroaviones de Foynes, Irlanda. El chef Joe Sheridan lo creó de forma improvisada para reconfortar a los pasajeros de un vuelo que tuvo que regresar debido a una fuerte tormenta.

Al probarlo, los pasajeros quedaron maravillados por la mezcla de café caliente y whisky. Cuando le preguntaron si estaban bebiendo café brasileño, Sheridan respondió con orgullo: “No, es café irlandés”.

Tripulantes en sala de espera de aeropuerto tomando café.
Tripulantes en sala de espera de aeropuerto tomando café.

5 Curiosidades que definen al Café Irlandés

  1. Aunque nació en Irlanda, se hizo mundialmente famoso en el bar The Buena Vista de San Francisco. Tras varios intentos fallidos por replicar la densidad de la nata, el dueño del bar incluso viajó a Irlanda para descubrir el secreto de Joe Sheridan.
  2. La crema nunca debe mezclarse con el café. El objetivo es que bebas el café caliente y con alcohol a través de la densa capa de crema fría.
  3. El uso de azúcar moreno no es solo por sabor. Ayuda a aumentar la densidad del café, permitiendo que la nata flote con mayor facilidad en la superficie.
  4. Beber un café irlandés con pajita es considerado un “pecado” en la coctelería, ya que arruina la experiencia del contraste térmico.
  5. El café irlandés es tan relevante que tiene su propio día internacional el 25 de enero.
Elaboración de café en maquina.
Elaboración de café en maquina. / Foto: Shutterstock

 

Cómo preparar el clásico Café Irlandés para una consistencia perfecta

Preparación para una clásica experiencia

  1. Llena una copa de cristal con agua caliente para que no se enfríe el cóctel al contacto.
  2. Disuelve el azúcar en el café caliente y añade el whisky.
  3. Bate la nata ligeramente hasta que tenga una textura espesa pero aún líquida (evita que se formen picos).
  4. Utiliza el dorso de una cuchara para verter la crema suavemente sobre el café, logrando que flote.