En Alemania están usando los restos de la cerveza para crear productos veganos como nuggets, albóndigas o salchichas, con el propósito de combatir el desperdicio y así tener nuevas fuentes de ingresos ante la caída del consumo de cerveza.
Esta iniciativa, liderada por empresas como Eat Beer, utiliza residuos de cerveza y hongos para fermentar el residuo y crear una pasta rica en proteínas.

¿Cuál es el proceso de elaboración de la carne vegana?
Una vez drenada la cerveza, en el fondo de la caldera queda una masa marrón y blanda que es el residuo de la malta, el bagazo. La cervecería Störtebeker, en la costa del Báltico quiere usarlo para crear sustitutos veganos de la carne. Para ello el hijo del cervecero fundó Eat Beer como segundo proyecto empresarial.
El bagazo por sí solo no basta por lo que se le tiene que añadir un hongo ostra que se alimenta de él. El resultado es una pasta rica en proteínas pensada como base para nuggets, albóndigas o salchichas veganas.

La planta piloto fue desarrollada por los propios cerveceros con la idea de producir en masa y verduras a otras cervecerías.
“Estamos viendo mucho interés, muchas cerveceras sobre todo independientes y medianas de países de habla alemana, se están sumando” señaló Jens Reineke-Lautenbacher, director general de Eat Beer.
Por ahora, Eat Beer espera la aprobación de la Unión Europea hasta entonces podrá vender el sustituto vegano. Aún así ya planean ampliar la planta piloto para producir a escala industrial.

En Alemania se bebe cada vez menos cerveza
La venta de cerveza en Alemania bajó en 2025 hasta su mínimo histórico, con un 6% menos que el año anterior, según la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Se trata del mayor descenso en las ventas de esta bebida desde el inicio de la serie histórica, en 1993.
Por primera vez, el volumen de ventas de cerveza cayó por debajo de los 8.000 millones de litros, sin contar las cervezas sin alcohol, las bebidas de malta o la cerveza importada de países fuera de la Unión Europea (UE).
Algunas de las razones de este descenso pueden ser el estilo de vida más saludable y sin alcohol que ha adoptado parte de la población alemana, así como cambios en sus hábitos de consumo, a los que se les suma un envejecimiento general de la sociedad.