Cada 27 de enero, el mundo entero celebra el Día Mundial del Pastel de Chocolate, uno de los postres más universales y queridos. Más que una simple antojo, este clásico de la repostería es el resultado de siglos de historia, innovación y amor por el cacao. Desde recetas imperiales hasta versiones modernas y ultra decadentes, este platillo es un lenguaje común que conecta culturas, generaciones y emociones. Esta es la historia de los 7 pasteles de chocolate más famosos del mundo.
Cómo nació el pastel de chocolate

El origen del pastel de chocolate comienza mucho antes de que existieran los hornos modernos. En 1764, el estadounidense Dr. James Baker desarrolló un método para moler granos de cacao entre piedras y obtener una pasta espesa utilizada principalmente en bebidas. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó en 1828, cuando Coenraad van Houten inventó la prensa de cacao, permitiendo separar la manteca del cacao y obtener un polvo fino, accesible y fácil de integrar en recetas; un avance que abrió las puertas a la repostería moderna.
La primera receta impresa de algo similar al pastel de chocolate actual apareció en 1847, en The Lady’s Receipt Book, de Eliza Leslie, quien incluyó chocolate picado directamente en la masa. Ya hacia la década de 1880, los reposteros en Estados Unidos comenzaron a incorporar ampliamente el chocolate en pasteles; y con la llegada de las harinas y mezclas preparadas en los años 20, el pastel de chocolate se convirtió en un clásico del hogar.
Cuáles son los pasteles de chocolate más ricos y famosos del mundo
Desde Viena hasta Capri, pasando por Estados Unidos y la pantalla grande, estos son los pasteles de chocolate más famosos del mundo, con su origen, evolución y datos que quizá no conocías.
Sachertorte

La Sachertorte nació en 1832, cuando el joven aprendiz Franz Sacher, de apenas 16 años, creó este pastel para el príncipe Metternich en la corte vienesa. El resultado fue un bizcocho de chocolate denso, relleno con mermelada de chabacano y cubierto por un glaseado brillante de chocolate. Con el tiempo, el pastel se convirtió en símbolo de Austria y detonó una de las disputas gastronómicas más famosas del mundo: durante décadas, el Hotel Sacher y la pastelería Demel pelearon legalmente por el derecho de servir “la auténtica Sachertorte original”. Hoy, sigue siendo un referente de elegancia, equilibrio y tradición repostera.
Schwarzwälder Kirschtorte (Selva Negra)

Proviene de la región alemana de la Selva Negra (Schwarzwald). Su receta clásica combina capas de bizcocho de chocolate, cerezas, crema batida y un toque de kirsch, un licor de cereza típico de la zona. Aunque su popularidad explotó en el siglo XX, sus elementos están profundamente ligados a la identidad regional alemana. El contraste entre lo dulce, lo ácido y lo alcohólico la convirtió en un pastel festivo por excelencia.
Devil’s Food Cake

Este pastel nació en Estados Unidos, a finales del siglo XIX, como respuesta directa al delicado Angel Food Cake. Si uno era ligero y etéreo, este debía ser oscuro, intenso y profundamente chocolatoso. Su color más profundo se logra gracias al uso de cacao alcalinizado, mantequilla y, en versiones modernas, café caliente para potenciar el sabor. Es esponjoso, húmedo y pensado para amantes del chocolate sin límites.
German Chocolate Cake

No es alemán y nunca lo fue. Este postre debe su nombre al chocolate German’s Sweet Chocolate, creado por Samuel German en 1852 para la compañía Baker’s. Décadas después, una receta publicada en un periódico de Texas popularizó el pastel. Su sello es el frosting cocido de coco y nuez, dulce, texturizado y completamente reconocible.
Torta Caprese

Originaria de Capri, Italia, la Torta Caprese es un pastel sin harina hecho con chocolate, mantequilla, azúcar, huevo y almendra molida. Según la leyenda, nació por un error: un pastelero olvidó añadir harina… y creó un clásico. El resultado es un pastel intenso, húmedo y naturalmente libre de gluten, que hoy es emblema de la repostería italiana.
Coulant de chocolate

El coulant de chocolate es una creación relativamente reciente. Fue popularizado en los años 80 por el chef francés Michel Bras, quien buscaba un pastel con centro líquido y exterior firme. La clave está en el horneado preciso: segundos de más y se convierte en pastel; segundos menos y colapsa. Es un símbolo de la alta cocina contemporánea y de la obsesión técnica por el punto exacto.
Bruce

El Bruce Bogtrotter Cake, inmortalizado en Matilda (1996), no nació en una pastelería sino en la cultura pop. Ese enorme pastel de chocolate, húmedo, denso y cubierto con ganache, se convirtió en símbolo de castigo… y deseo colectivo. Desde entonces, el “Bruce cake” es sinónimo de exageración chocolatera y nostalgia noventera.
Sea cual sea tu favorito, como bien lo mencionó Ofelia Elias, Brand Manager de SICAO en México y el Caribe (la marca de cacao sustentable mexicano): “el pastel de chocolate es más que un postre: es un puente entre el cacao sagrado y la creatividad infinita de la repostería contemporánea. Cada rebanada cuenta una historia de tradición, transformación y puro placer”.
Hoy, el pastel de chocolate sigue reinventándose: versiones veganas, sin gluten, con fermentaciones, chocolates de origen y técnicas modernas conviven con recetas clásicas que no pasan de moda. Y quizá ahí está su magia.
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