Es muy común escuchar a alguien decir “soy alérgico al gluten” o “soy alérgico a la lactosa” cuando, en realidad, lo que experimentan es una intolerancia. Aunque a simple vista ambas condiciones parecen similares porque ocurren después de comer, sus mecanismos internos y sus riesgos son mundos aparte.
El sistema inmune frente al sistema digestivo
La diferencia principal radica en quién da la voz de alarma. En una alergia alimentaria, el protagonista es el sistema inmunológico. Por una razón que aún la ciencia estudia, tu cuerpo decide que una proteína (como la de la leche o el cacahuate) es un invasor peligroso, similar a un virus. Para defenderse, libera una descarga masiva de químicos como la histamina, lo que genera una reacción en todo el cuerpo.
Por el contrario, la intolerancia alimentaria es un problema puramente mecánico o metabólico. Ocurre cuando tu sistema digestivo no puede descomponer un componente específico de la comida. El ejemplo clásico es la lactosa: si no tienes suficiente enzima “lactasa”, el azúcar de la leche llega entero al colon, fermenta y causa malestar. Aquí no hay anticuerpos, solo una digestión incompleta.

1. ¿Donde se origina la molestia?
La diferencia fundamental radica en qué parte de tu organismo responde al alimento:
- En la Alergia cuando es el sistema inmunológico. Tu cuerpo detecta una proteína (alérgeno) como un invasor peligroso y libera anticuerpos para “defenderse”. Es una respuesta defensiva exagerada.
- La intolerancia es del sistema digestivo. Tu cuerpo no puede procesar o descomponer correctamente un alimento, generalmente por la falta de una enzima (como la lactasa en el caso de la leche).
2. ¿Cuál es la cantidad necesaria para generar alguna reacción?
Esta es la diferencia más crítica para la seguridad diaria:
- Alergia: Una traza mínima (una migaja, un utensilio mal lavado o incluso el vapor de cocción) puede desencadenar una reacción sistémica.
- Intolerancia: Muchas personas pueden tolerar pequeñas cantidades del alimento sin síntomas graves. Por ejemplo, alguien intolerante a la lactosa podría tomar un café con un chorrito de leche, pero no un vaso entero.

¿Cómo saber si tengo alergia o intolerancia?
El diagnóstico es distinto para cada una:
- Para Alergias se realizan pruebas cutáneas (prick test) o análisis de sangre para detectar anticuerpos IgE específicos.
- Para intolerancias utilizan pruebas de aliento (como la de lactosa) o dietas de eliminación bajo supervisión profesional.
Regla de oro: Si sientes que se te cierra la garganta, se te hinchan los labios o tienes dificultad para respirar, es una alergia y debes acudir a urgencias de inmediato.