The Roost es una rosticería en la colonia Condesa que ofrece, sí, excelentes pollos rostizados, pero también cortes de carne, un mac&cheese decadente, buenos cocteles para acompañar la comida y mucho más. ¡Te antojamos!
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Cocineros: Marven “Lady Tacos de Canasta”
Marven, mejor conocida como “Lady Tacos de Canasta”, platica cómo comenzó a hacer la que considera “la auténtica y tradicional comida callejera”.
Las mejores paleterías y heladerías de la CDMX
Paletas y helados, ¡oh dulces placeres que consienten nuestros sentidos con sus suaves sabores!
No hay mejor pretexto para darse una vuelta por las mejores heladerías que los días calurosos, por eso les compartimos una pequeña guía de nuestros lugares favoritos para disfrutar estas delicias.
¡Que lo disfruten!
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Truco para hacer helados sin máquina y una receta
Nena y Nona

Nena & Nona es una heladería en la colonia Roma que resalta por su brillante color amarillo que pinta las paredes del local. Tiene alrededor de 20 sabores que son legado de las recetas que dejaron las hermanas Nena y Nona, de las cuales resaltan el helado de ajonjolí, pan de jengibre, limón amarillo y el espectacular helado de cardamomo.
Su oferta se compone de bolas de helado, sundaes, banana split, beignets, pays, brownies, waffles y deliciosas papas a las francesa que puedes acompañar con sodas y malteadas.
Dirección: Colima 138, Roma Norte.
Facebook: @NenayNona
Instagram: @nenaynona
La Especial de París

Esta heladería tiene casi 100 años de antigüedad, comenzó como un simple carrito con tres sabores de helados y ahora cuenta con más de 22. Uno de los sabores consentidos en este lugar es el de vainilla. Aunque puede parecer el más simple, lograr un buen helado de vainilla es todo un reto.
Además de la vainilla y otros clásicos, La Especial de París ofrece sabores tan interesantes como el helado de tabaco, de mazapán con palanqueta y de yerba mate; también de chocolate oaxaqueño, de aceite de olivo con arándanos, nuez de la India y piñones, queso de cabra con sultanas de coñac o nieves de fresa con albahaca, zapote, maracuyá y otras. Por supuesto también hacen helados con ingredientes de temporada, como la mandarina y la calabaza en tacha.
Dirección: Insurgentes Centro 117, San Rafael.
Facebook: @LaEspecialDeParis
Gelatoscopio

Detrás de esa fachada y ese local tan estrambótico y colorido están los postres que cautivan a todo el que camina en Polanco. El proyecto se llama Gelatoscopio y es el resultado del trabajo conjunto de la chef Fernanda Prado y la emprendedora Tatiana Ortiz Monasterio.
Gelatoscopio no es un sitio de simples helados, es un templo de postres donde, sí, el helado es el amo y señor de la orquesta de sabores. En su carta encuentras los típicos de fresa, vainilla, chocolate, plátano, café, pero con elementos que los complementan de una manera original y exquisita.
Estos elementos tienen la función de potenciar el sabor del helado, hacer un contraste, tanto gustativo como de textura y de temperaturas. Por ello, en algunos postres encontrarás algo salado, algo tibio, algo crujiente, algo más suave.
Dirección: Oscar Wilde 20, Polanco.
Twitter: @gelatoscopio
Facebook: @Gelatoscopio
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Helados Cometa

Después de estudiar hotelería y repostería, Julia Ortiz Monasterio conoció a personas que la inspiraron para crear Helados Cometa, un deseo que se convirtió en realidad. Todos los helados están elaborados con ingredientes naturales y de temporada; por ejemplo, si es temporada de betabel, seguramente encontrarás un helado de este sabor. Además de helados, Julia también prepara exquisitos pasteles helados para celebrar cualquier ocasión.
Te recomendamos pedir tu helado en barquillo, pues esta heladería es muy reconocida por sus deliciosos y crujientes barquillos.
Dirección: Colima 162, Roma norte.
Facebook: @HeladosCometa
Twitter: @HeladosCometa
Stracciatella

Stracciatella es 100% gelato italiano y 300% felicidad. La elaboración de la variedad de helados es totalmente artesanal y se preparan exclusivamente con máquinas de marcas italianas. Los ingredientes son naturales y de la mejor calidad, así es como logran esa textura y cremosidad que los define.
No olvides probar el helado stracciatella, el helado de la casa y tradicional de Italia.
Dirección: Chiapas 182, esquina Medellín, Colonia Roma.
Facebook: @stracciatellamx
Casa Morgana

Si te gustan los libros de Kirén Miret igual te van a encantar sus helados. Kirén es dueña de esta heladería y maestra gelatera. Aprendió a preparar gelatos en Los Ángeles y comenzó a hacerlos en Casa Morgana, una heladería en la colonia Juaréz que a pesar de ser diminuta es grande en sabor. Tienen producción diaria de al menos cuatro sabores que cambian cada vez que se acaba alguno de los botes. Hay helados cremosos, frescos, frutales, veganos… en fin, para todo tipo de gusto.
Dirección: Milán 36, colonia Juárez.
Facebook: @heladoscasamorgana
Bendita Paleta

Bendita Paleta es el claro ejemplo de que todo antojito dulce que puede pasar por tu mente se puede hacer paleta: ¡hay paletas de banana split, mango con chamoy, chocolate conejito, fresas con crema, cheesecake con moras y más!
Dirección: Querétaro 225, Roma Norte.
Facebook: @benditapaletamx
Instagram: @bendita.paleta
Ice Cream Nation
Este lugar fue el pionero en hacer helados y malteadas a base de nitrógeno líquido a -196 grados C en la ciudad de México.
Una de las cosas que lo hacen aún más atractivo es la variedad de toppings con que puedes acompañar tu helado, además de que si te sientes creativo puedes diseñar tu propio sabor.
Aunque nuestro consentido es el de pay de limón, vale la pena probar el nuevo sabor (que también está disponible para malteadas): el de matcha.
Dirección: Mérida 122, colonia Roma.
Facebook: @icecreamnationmx

Blend Poptails
Lo mejor de la coctelería y lo irresistible de las paletas heladas se unen para crear un trago que puedes lamer y morder. Se trata de cocteles deliciosos, ¡congelados! Así podrás disfrutar una Mimosa, un Mojito o un Perla Negra superfríos y frescos en cualquier momento.
En Blend Poptails encontrarás cocteles clásicos y tragos nuevos. Acá más información sobre este proyecto.
Dirección: Mercado Roma, La Tlapalería Gastronómica y The Raw House. Además hay servicio a domicilio y carrito para eventos. Aquí los detalles.
Facebook: @blendpoptails

Helado obscuro
Todos los helados de este lugar tienen un característico toque de alcohol -como mezcal, ginebra, vino, vodka y más- que va de la mano con sabores únicos.
Aquí encuentras helados y paletas con recetas únicas como el Dirty Wonka (dulces Nerds, licor de plátano y licor de chocolate blanco), el Blind Melon (melón verde, licor de melón japonés y mezcal) o el Alice in Wonderbra (vainilla, crema de whisky, chocolate con avellanas y bourbon), entre muchos otros.
Dirección: Hay varias surcursales en la Roma, Polanco, Coyoacán, Zona Rosa y el Centro. Da click aquí para ver todas.
Facebook: @HeladoObscuro

La Pantera Fresca
Famosos por su paleta Conejo en la Luna (rompope con un conejito de chocolate Turin dentro) y su especial chocolate abuelita con trozos de pan de muerto (solo en temporada), esta paletería es una de las consentidas de la ciudad.
Hay sabores maravillosos, pero la paleta de Nutella es una delicia, muy cremosa sin llegar a ser pesada o empalagosa. La recomendación es pedir la típica “prueba” y elegir el sabor que satisfaga el antojo. Hay de Ferrero Rocher, vino tinto, queso y más.
Dirección: Hay sucursales en Palmas, Roma, Polanco, Lomas de Sotelo y Moliere. Mira todas aquí.
Facebook: @lapanterafresca

Llega al mostrar y pide un conejo en la luna. // Foto: La Pantera Fresca
Nevería Roxy
Cerca de 70 años de tradición respaldan esta nevería en la que las paletas y helados son hechos de manera artesanal a base de ingredientes naturales y de temporada. Es un gran lugar muy bonito para ir en familia o tener una cita.
Lo mejor pedir un clásico Tres Marías (tres bolas de helado con plátano y crema chantilly) o las preparaciones hechas con la fruta de la estación. También hay flotantes y barquillos.
Dirección: Las sucursales más famosas están en la Condesa, Polanco y en la Cineteca de Coyoacán. Acá encuentras todas.

Glace Helado
Hecho a partir de la técnica francesa de elaboración de helado, solamente utilizan ingredientes orgánicos y naturales con una fórmula base libre de emulsificantes, estabilizadores y conservadores artificiales. Sabores al natural, por lo que es un helado saludable y muy rico.
Este lugar sirve los clásicos de vainilla, elaborado con vainas orgánicas de Veracruz; de café, de chocolate, a base de cocoa intensa transformada en una trufa y uno de cardamomo imperdible.
Dirección: Mérida 215, Roma Norte.
Facebook: @glacehelado

Todos los helados son hechos con ingredientes naturales. // Foto: Glace Helado
Celia Florián, con el sabor de Oaxaca en las venas
La vida de Celia Florián es cocinar, sí, pero también compartir, enseñar y presumir la cocina de su amado estado, Oaxaca. “Agradezco a Dios vivir en esta época donde la cocina es tan reconocida, tan revalorada, sobre todo nuestra cocina oaxaqueña”, dice mientras prepara un mole negro en su restaurante, Las Quince Letras.
Celia creció rodeada de animales, árboles frutales, plantaciones de maíz, y con una madre y una abuela diestras en la cocina, mujeres que todos los días preparaban la comida para los mozos que trabajaban en la hacienda familiar. A los 7 años, Celia ya se encargaba de preparar el atole para los empleados; ya más grande, los tamalitos.
¿Quién iba a pensar que Celia cambiaría su trabajo en un banco por entrar de lleno a la cocina y abrir un restaurante? Pero la cocina llama, la cocina es destino. Antes de tomar la decisión de abandonar el banco, Celia pensaba que le gustaría tener un restaurante oaxaqueño para lograr un mole negro como el de su mamá y su abuela, “limpio, sin grasa, impecable”, un mole perfecto.
Y lo logró. Celia abrió Las Quince Letras en 1992.
Esta es su historia:
Don Fortino Rojas, el chef que lleva una vida en el Restaurant Bar Chon
Cuando cocinas durante 50 años en un mismo restaurante, esa cocina se convierte en tu casa, tu familia, tu vida. Desde hace más de 50 años, don Fortino Rojas prepara delicias prehispánicas en el Restaurant Bar Chon, como unos escamoles a la mantequilla y los clásicos chapulines, hasta unas tortitas de ahuautle en mole poblano y codillo de jabalí en salsa costeña.
La Fonda Don Chon –como se le conocía anteriormente- y su chef, don Fortino Rojas, fueron reconocidos durante muchos años por ofrecer atrevidos platillos elaborados con carnes exóticas: de oso, león, tejón, víbora…
Don Fortino experimentaba con las carnes en bistec o en mixiote, y elaboraba salsas con distintos chiles y especias para darles el toque mexicano a los platos. “Preparaba la víbora en machaca estilo Sonora con varias especias, jitomate, ajo, cebolla… Quedaba como un bacalao”, cuenta.
Hoy, a sus 75 años de edad, don Fortino ya no puede experimentar ni salir al mercado por carnes exóticas u otros ingredientes, sin embargo, aún cocina platos extraordinarios con la sazón que desarrolló y perfeccionó con el tiempo.
Esta es su historia:
11 lugares con los mejores chiles en nogada de la CDMX
Aunque asociamos los chiles en nogada con septiembre y las fiestas patrias, en realidad la temporada de este plato barroco que nació en Puebla comienza las últimas semanas de julio, cuando los ingredientes ya están disponibles, frescos y exquisitos en los campos poblanos, listos para ser cosechados y transformados en esta maravilla.
Estos ingredientes son el chile poblano –cosechados principalmente en Teochimilco y Atlixco-, la manzana panochera originaria de Zacatlán, el durazno criollo de Huejotzingo, la nuez de Castilla de árboles de Calpan, la pera lechera cultivada principalmente en Chiautzingo y, por supuesto, la granada.
Si estás listo para comenzar a probar (o seguir disfrutando) chiles en nogada en la ciudad de México, a continuación te presentamos 11 lugares con excelentes propuestas. Encontrarás de todo: chiles rellenos de cerdo, de res y combinados; nogadas dulces, neutras y hasta deslactosadas; capeados y sin capear; e incluso chiles en nogada veganos.
¡Disfruta!
El Cardenal
Este restaurante es un clásico de clásicos, no solo por sus desayunos y comidas de ensueño, sino por su exquisito y tradicional chile en nogada preparado con ingredientes de la máxima calidad, desde el queso de cabra hasta las nueces de Castilla.
El relleno de este chile que no va capeado –para cuidar tu salud- lleva carne de res y diversos frutos secos, mientras que la nogada está preparada con nueces de Castilla, queso de cabra y cero licor, ¡perfecta para limpiar el plato con una rica y crujiente pieza de pan!
Para aprovechar que no solo es temporada de chiles, sino también de hongos y otros ingredientes, puedes complementar tu comida con unas enchiladas de huitlacoche y terminar con una fabulosa nieve de tuna.
Precio: 280 pesos el chile; 350 pesos el menú con enchiladas, chile y nieve.
Fin de temporada: finales de septiembre.
Dirección: calle de la Palma 23, Centro Histórico.
Avenida Juárez 70, dentro del Hotel Hilton, Centro Histórico.
Avenida Paseo de las Palmas 215, esquina Monte Camerún, Lomas de Chapultepec, V Sección.
Teléfono: 55213080 / 55186632 / 26230402
Angelopolitano

Empieza la comida con un buen mezcalito y ahora sí, prepárate para pedir uno de los cinco chiles en nogada que ofrece el chef Gerardo Quezadas. El tradicional está relleno de res, acitrón de chilacayota y otros frutos, y cubierto por una nogada con nuez de Castilla, queso de cabra y Jerez.
Si buscas algo distinto, pide el chile con relleno de pato confitado, el de cordero o el de bacalao. ¿Vegano? Entonces el de quinoa superará tus expectativas.
Aunque ningún chile va capeado, si lo quieres así tu deseo se cumplirá. Una excelente opción para los intolerantes a la lactosa es la nogada con leche de almendras, pregunta por ella.
No te vayas sin probar las enmoladas de queso de cabra y las chalupitas, por favor.
Precio: entre 255 y 275 pesos.
Fin de temporada: principios de octubre.
Dirección: Puebla 371, colonia Roma Norte.
Teléfono: 63912121
Pasillo de Humo

Aunque ubicamos este restaurante por su maravillosa cocina oaxaqueña, el chef Alam Méndez acierta total y absolutamente con una receta tradicional de chile en nogada con un relleno de carne picada, no molida, para conservar su jugosidad, y frutas que vienen desde Oaxaca. La cubierta perfecta es una nogada ligeramente dulce con leche, nuez de Castilla, queso de cabra y Jerez.
Si se te antoja algo más original, también están disponibles los chiles pasilla mixe o los chiles de agua rellenos con un picadillo de carne deshebrada de pollo, res y cerdo.
Los chiles pueden ir capeados si así lo deseas.
Precio: 272 pesos.
Fin de temporada: 30 de septiembre
Dirección: Nuevo León 107, colonia Hipódromo Condesa.
Teléfono: 52117263
Nicos

La receta de Doña Elenita Lugo viene de dos familias poblanas que conoció hace tiempo. La madre del chef Gerardo Vázquez Lugo combinó estas dos recetas, añadió un toque de sus propias tradiciones y creó un chile en nogada con carne de res y cerdo y una nogada que no es dulce (no lleva canela con el objetivo de conservar el sabor fresco de la nuez para que no sea opacado por el dulzor de otros ingredientes).
Si eres vegano puedes pedir que te preparen un chile con ingredientes 100% vegetales –para la nogada se usa leche de almendras- con un mínimo de tres días de anticipación.
Precio: 400 pesos.
Fin de la temporada: último día de septiembre.
Dirección: Av. Cuitláhuac No. 3102, colonia Clavería, Azcapotzalco.
Teléfono: 044 55 5396 7090
Casa Merlos

En este restaurante especializado en comida poblana del siglo XVIII, Lucila Molina de Merlos prepara los chiles en nogada con una receta que data del año 1600. Los chiles los traen desde campos poblanos y el relleno es una discreta mezcla de carne deshebrada de cerdo, manzana, pera, plátano, durazno, pasitas y piñones.
Aquí te vas a permitir comer un chile cuyo capeado –una vez al año no hace daño- se deshace en tu boca y no queda más que gozarse. Una vez que el chile reposa en un plato de talavera se le cubre con una nogada ligera hecha con nueces de Castilla, leche entera y queso de cabra que traen desde Puebla.
Precio: 270 pesos.
Fin de la temporada: principios de septiembre.
Dirección: Victoriano Zepeda 80, colonia Observatorio.
Teléfono: 5277 4360 // 5516 4017
Tacos E.T

Desde hace 25 años, el señor Leno Valera prepara chiles en nogada inspirados en las recetas de sus abuelas poblanas. El relleno es una mezcla de carne de cerdo deshebrada con especias y frutas y la nogada la hace con leche, queso de cabra, nueces, almendras y un mínimo de azúcar para dar un toque dulce.
Tú eliges si comerte esta delicia en la fondita –donde también ofrece antojitos mexicanos sin pretensiones, como tacos, pozole y birria-, pedirlo para llevar o llamar para el servicio a domicilio (porque, sí, se vale comerlo en la comodidad de tu casa).
Precio: 120 pesos.
Fin de temporada: 20 de septiembre. Los chiles están disponibles los miércoles, jueves y viernes.
Dirección: Emiliano Zapata 158, colonia Portales Sur.
Teléfono: 56015544
Fonda Macha

Las chefs Jimena Merino y Daniela Villarreal se sumergieron en un mar de recetas y experiencias culinarias para encontrar un chile en nogada “humilde, que no se despegara del sabor tradicional, pero que pudiera ir de la mano con la cocina vegana”.
Así, después de pruebas y pruebas y un encuentro con una chef michoacana, Jimena y Daniela decidieron hacer un chile relleno de diversos hongos silvestres, jitomate, cebolla, manzana, pera, durazno, almendras, piñones, pasas, canela, comino y más. Además, la nogada la preparan con leche de frutos secos y tofu. Veganos, ¡no hay pretexto para olvidarse de los chiles en nogada!
Prueba estos chiles los fines de semana de agosto, todos los días del 1-15 de septiembre y los demás fines de semana de dicho mes.
Precio: 195 pesos.
Fin de temporada: hasta septiembre.
Dirección: Orizaba 137, colonia Roma Norte.
Teléfono: 01 834 145 8465
Lonchería Bravo

Aquí no encontrarás el típico chile en nogada: ¡el chef Luis Serdio hace una torta de chile en nogada! Mientras los conservadores se infartan, los aventureros aprecian esta delicia elaborada con productos que provienen de Calpan, Puebla.
El pan es una torta de agua que se rellena de un chile poblano capeado -¡adiós dieta!- relleno de carne de cerdo, res, manzana panochera, durazno criollo, plátano macho y pera de leche. La torta se cubre con una nogada que se prepara con crema y queso del rancho de Celaya.
Precio: 180 pesos.
Fin de temporada: hasta que ya no haya ingredientes.
Dirección: Río Sena 87, colonia Cuauhtémoc.
Teléfono: 5207 6276
El Tajín

Una de las mejores opciones para chiles en nogada al sur de la ciudad de México es el restaurante El Tajín. Para hacerlos, la chef Ana Arroyo sigue una receta conventual lo más apegada posible a la original.
El relleno del chile está preparado con carne de res y cerdo, frutas y en lugar de acitrón de biznaga (el cual está en veda) usa xoconostle. La nogada se caracteriza por un sabor contundente a nuez de Castilla (el ingrediente principal en la receta de esta nogada) y ligeramente ajerezada. No va capeado.
Precio: 299 pesos.
Fin de temporada: septiembre.
Dirección: Miguel Ángel de Quevedo 687, Cuadrante San Francisco.
Teléfono: 56595759
Fonda Fina

El chef Juan Cabrera ofrece un chile en nogada exquisito y muy original, pues lo marina en especias y piloncillo y después lo rellena de carne de cerdo y res. Además, su nogada está preparada con nuez de Castilla, queso de cabra, leche y Jerez seco de España, una sutil delicia.
Recomendación: prueba un bocado del chile solo, sin nogada, para que percibas a plenitud la preparación tan especial. ¿Listo? ¡Ahora sí, a limpiar el plato! Pídelo como quieras, capeado o sin capear.
Precio: 285 pesos.
Fin de temporada: 30 de septiembre.
Dirección: Medellín 79, Roma Norte.
Teléfono: 52083925
Chiles caseros de Reyna Acuña
Nada como apoyar pequeños negocios familiares y la sazón de una mujer que aprendió a cocinar chiles en nogada gracias a su madre. Cada año, Reyna Acuña Martínez prepara chiles en nogada con ingredientes frescos como carne de res, cerdo y pollo, ramitas de canela, plátano macho frito, acitrón, almendra, piñones, manzana y durazno, y una nogada ligera y poco dulce.
Contáctala y pide tus chilitos a domicilio.
Precio: 90 pesos.
Fin de temporada: a finales de septiembre.
Teléfonos: 5547902554 / 5523037419
Correo: revitara@hotmail.com
Seis lugares en la CDMX para comer buenas tlayudas, el clásico antojito oaxaqueño
Para los oaxaqueños las tlayudas son para lo que los capitalinos los tacos al pastor, es decir, el antojito que rige las calles de la ciudad. Esa tortilla inmensa y doradita, típicamente cubierta con asiento de manteca, frijoles, queso fresco y la proteína a elegir: tasajo, longaniza o chapulines – de preferencia las tres, porque para las tlayudas no hay que hacerse de la boca chiquita-.
Hay de dos: la tlayuda cerrada para mantener todos los ingredientes calientitos y el queso fresco bien derretido, o abierta, para admirar cada uno de los ingredientes que la conforman.
Quizá la forma de comerla -cerrada o abierta- es lo de menos, pero lo que sí es fundamental cuando los capitalinos buscamos tlayudas en nuestra ciudad es que estén preparadas con recetas tradicionales de Oaxaca.
En estos seis lugares encontrarás realmente buenas tlayudas y, en general, deliciosa comida oaxaqueña. Si tienes otro favorito, ¡compártelo con nosotros!
Aquí es Oaxaca

Los padres de doña Elvia Soto iniciaron el negocio –bautizado como Aquí es Oaxaca– en 1960 con la venta de productos oaxaqueños. Hoy, además de ser una meca que provee ingredientes de aquel estado a los capitalinos que buscan cocinar maravillas oaxaqueñas con sabores auténticos, doña Elvia – quien ahora dirige del negocio- alimenta con fantásticas tlayudas, tamales bien servidos, nieves y aguas frescas a decenas de personas que caminan sobre la calle Soledad, atrás de Palacio Nacional.
El aroma a tasajo, cecina enchilada y chorizo invita a tomar un banquito y sentarse a comer en plena calle. Para empezar pide una tlayuda con las tres carnitas y queso fresco y un tejate endulzado.
Dirección: calle Soledad #42, colonia Centro Histórico.
Oaxacaquí

Con el ejemplo de doña Elvia Soto, su hijo Eliazer Cruz abrió el restaurante Oaxacaquí hace ocho años. “Cuando el producto es auténtico no hay que hacerle nada”, dice convencido de los ingredientes de calidad que ofrece su estado.
Eliazer describe su restaurante como un lugar al que se va a disfrutar comida muy sencilla y verdaderamente oaxaqueña, desde tlayudas –recomendamos “la del patrón”, que lleva las tres carnes (tasajo, cecina y chorizo)-, chapulines fritos con cebollita y orégano, enchiladas y moles, hasta la consentidora sopa de frijol, los molotes y el chile de agua asado.
Dirección: calle Dr. Atl #205, colonia Santa María La Ribera.
Pasillo de Humo

Además de honrar a su estado a través de aromas y sabores, Celia Florián –chef del restaurante Las Quince Letras en la capital oaxaqueña y una de las cocineras tradicionales más importantes de nuestro país- y su hijo, Alam Méndez, escogieron un nombre perfecto y entrañable para su restaurante. En todos los mercados de Oaxaca hay un “pasillo de humo”, corredores que burbujean con ingredientes típicos, platos y comales de leña, listos para rebosar de tortillas, longaniza, nopales, chilitos y cebollas.
En este lugar encuentras tres tipos de tlayudas: la sencilla -que viene con frijoles, quesillo, huajes, chepiches, rábanos y chile de agua-, la carnívora -con tasajo, cecina o chorizo, tú escoges- y la de chorizo y chapulines, que además lleva rajas de chile de agua con verdolagas.
Dirección: Nuevo León 107, colonia Condesa, dentro de Parián Condesa.
Las Tlayudas

Lo que solía ser una terraza para cenar y beber entre directores de cine, escritores, otros artistas y transeúntes atraídos por los aromas oaxaqueños que despedía la cocina de Askari Mateos se convirtió en el hogar de Las Tlayudas. Desde Oaxaca, Askari se encargó de traer un pedacito de este bello estado a una casa colorida ubicada en la colonia Roma. Por supuesto, la tlayuda es la protagonista de este lugar: “la especial”, que lleva tasajo, cecina enchilada, chorizo y chapulines, además de aguacatito, asiento de mantes, frijoles negros preparados con hoja de aguacate y queso fresco.
Cuidado, esta tlayuda es muy grande, pero vale la pena el mal del puerco si se acompaña con una crema de chapulín con trocitos de tortilla azul y cacahuate, receta que difícilmente encontrarás en cualquier parte de la ciudad.
Dirección: San Luis Potosí 13, colonia Roma Norte.
Guzina Oaxaca

En Guzina, que significa “cocina” en zapoteco, se combinan las creaciones del chef oaxaqueño Alejandro Ruiz -uno de los más importantes impulsores de la gastronomía del estado- con el trabajo de artistas oaxaqueños como el pintor Amador Montes , el ceramista Omar Hernández y el interiorismo de Raúl Cabra y Silvia Suárez.
Aquí solo encuentras la tlayuda tradicional con tasajo o chorizo, pero está excepcionalmente bien hecha con ingredientes tradicionales oaxaqueños y productos frescos y orgánicos. Vale la pena pedir también los taquitos de hoja santa y los de lengua.
Dirección: Avenida Presidente Masaryk 513, colonia Polanco.
Aguamiel

El chef oaxaqueño José Manuel Baños, del restaurante Pitiona, no se quedó con las ganas e hizo una tlayudería muy oaxaqueña en la ciudad de México. Además de ofrecer delicias como caldos de las costas oaxaqueñas, memelas, empanadas y tamales, las tlayudas son memorables. Las puedes escoger con tasajo, chorizo oaxqueño, cecina enchilada, costilla enchilada y arrachera, las cuales llevan asiento de manteca, pasta de frijol, col, quesillo, chepiche, guaje y rábanos.
Vale la pena pedir las garnachas istmeñas con carnita de res, salsa, queso seco y encurtido de col.
Dirección: Coahuila 65, colonia Roma Norte.
Uno de los mejores pozoles de la CDMX está escondido en la colonia Guerrero
Para llegar a una de las mejores pozolerías de la ciudad de México debes abrir bien los ojos. El Pozole de Moctezuma está en un edificio de departamentos en la colonia Guerrero y la única forma de acceder a él es tocar un timbre con un letrero diminuto que dice “Pozole”. Nada de marquesinas ni letreros gigantes.
Por muchos años este fue uno de los mejores secretos de la colonia Guerrero. Los comensales tenían la misión de pregonar su amor por este pozole verde entre familiares y amigos y hasta de llevarlos personalmente. Aunque ya es un secreto revelado, El Pozole de Moctezuma aún conserva su esencia misteriosa y la receta que lo hizo tan famoso.
La historia de este sitio comenzó en 1947, cuando la señora Balbina Valle, originaria de Iguala, Guerrero, migró a la ciudad de México y en la sala de su departamento comenzó a servir platos de pozole a sus paisanos. Poco a poco y a petición de los comensales, cada uno de los cuartos del departamento se llenaron de mesas y así nació el restaurante. Hoy, esta zona del edificio solo se abre sábados y domingos porque la parte principal de la pozolería está en la planta baja.
Al morir la señora Balbina, su hijo, Fernando Álvarez, heredó la receta y tomó las riendas del negocio junto con su esposa Herminia López. Con el tiempo, Herminia, su hijo, Guillermo Álvarez, y su nueva, Yolanda Garduño, se hicieron cargo de El Pozole de Moctezuma.
“En la receta original del pozole verde estilo Guerrero se utiliza cebolla, chilito, orégano, limón, aguacate y chicharrón, pero en otros lugares, como en la costa de Guerrero, le agregan sardina; en otros se le agrega huevo”, cuenta doña Yolanda, quien hoy está al frente de esta pozolería junto a su hijo Jerónimo Álvarez . “En Chilapa, por ejemplo, le añaden queso y huevo cocido, entonces lo que hacemos aquí es un compendio de todos estos ingredientes para crear nuestro pozole”.
Otro de los ingredientes que le ponen emoción a este pozole es el mezcal. Justo después de que el chicharrón abandona su textura crujiente para sumergirse poco a poco en el caldo y mezclarse con los otros ingredientes, al chef Jerónimo Álvarez, hijo de doña Yolanda, le pareció buena idea sumarle a la receta una cucharadita de mezcal guerrerense para potencializar los sabores del pozole.

Esta pozolería compra el maíz en la frontera de Guerrero y Morelos, lo nixtamaliza, lo despica grano por grano un día antes de servirlo y después pasa por un proceso especial de cocción. “En este momento revienta el maíz y dentro de la olla agarra un aspecto que parece espuma de mar”, cuenta doña Yolanda.
Ahora sí, lo más emocionante. El pozole se convierte en un espectáculo cuando alguna de las meseras llega a la mesa del comensal a prepararlo. Ahí mismo y con el pozole hirviendo y humeante, le añade un huevo -el cual se cuece de inmediato debido a que el pozole está a 90 grados centígrados al llegar a la mesa-, cebolla, chile, orégano, limón, aguacate, un par de sardinas picaditas, crujiente chicharrón y el toque final: ¡mezcal de Guerrero pa’ que amarre!
Además de este pozole especial puedes pedir el blanco y el tradicional pozole verde.
Los pozoles de este gran lugar son “medianos” y “grandes”, aunque son más parecidos a “grandes” y “gigantes”, pues las porciones son bastante generosas, por ello los acompañamientos se piden aparte. Las tostaditas con crema no serían necesarias, pero aquí se vale ser goloso.
En el menú brillan los taquitos de chorizo estilo Tixtla hecho en casa, tan suave que casi se derrite en la boca, y los llamados tacos “Faltantes y sobrantes” -de sesos y de lengua-, bautizados así por un comensal que decía que cada quién se comía lo que le faltaba o lo que le sobraba.
La experiencia termina con un huevo estrellado, el postre de la casa. ¡No te espantes! Sabemos que con el pozole quedarás más que satisfecho, pero esta delicia es un dulce y cremoso arroz con leche que sostiene la mitad de un durazno en almíbar.
El Pozole de Moctezuma
Dirección: Moctezuma 12, colonia Guerrero.
Precio promedio: entre 130 – 150 pesos por persona.
🍴 #Receta: Champiñones rellenos con tocino y queso azul
Champiñones rellenos con tocino y queso azul
Ingredientes
- 3 rebanadas de tocino
- 6 champiñones grandes
- 1 cucharada de mantequilla
- ½ cebolla picada en trocitos
- 1 diente de ajo rebanado
- 85 gramos de queso crema
- 85 gramos de queso azul
- 1/3 taza de pan molido
Preparación
Cocina el tocino en un sartén grande a fuego medio hasta que se haya dorado. Escurre el exceso de grasa del tocino con toallas de papel. Mientras el tocino se cocina, corta los tallos de los champiñones en trozos pequeños. Reserva los sombreros.
Derrite la mantequilla en el sartén con la grasa del tocino. Agrega los tallos de los champiñones, cebolla y ajo. Cocina, revolviendo frecuentemente, hasta que la cebolla se caramelice, de 15 a 20 minutos.
Precalienta el horno a 175° centígrados (350° F). Rocía un molde para hornear o refractario con aceite en aerosol.
Pasa la mezcla de cebolla caramelizada a la licuadora y agrega el tocino, queso crema, queso azul y pan molido. Licua a baja velocidad hasta que los ingredientes se hayan picado y combinado. Rellena los champiñones con la mezcla de queso y acomódalas en el molde preparado.
Hornea hasta que se hayan dorado ligeramente y el queso empiece a burbujear, de 10 a 15 minutos.
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